EditorialHablemos de...Mínima

La conciencia política

El animal político que vive en mí me obligó esta vez a escribir sobre este tema, detestado por muchos y amado por unos pocos -que más que amantes somos adictos-.
La cosa, sin meterle mucha teoría a esto y para no aburrir, es que una vez más los colombianos estamos jodidos… tendremos que votar sin hígado, sin mente y sin asco; con miedo, eso sí, para elegir a un nuevo presidente que nos ayude a flotar o nos termine de hundir en el lodazal del que somos sobrevivientes.
Por un lado, los medios de comunicación -que tristemente se dividen entre los muy éticos y neutrales y los que manipulan sin agüero alguno-, nos tienen convencidos de que, como ciudadanos, tenemos dos opciones: la expropiación y el “castrochavismo”, o la libre empresa y el “progreso económico”.
Por otro lado, en las redes sociales se vive una caldera de odio y resentimiento sin límites.
Y como si eso no fuera suficiente, en los chats o conversaciones familiares, cualquier conversación de tipo político se volvió imposible. O usted es un vago que “no quiere estudiar” y apoya el vandalismo para no ir a trabajar, o usted es un macabro asesino de motosierra.
La verdad, queridas lectoras, es que así no queramos darnos cuenta, somos víctimas de un país manipulado y ensordecido por el interés de algunos poderosos. Y no, no son las únicas opciones que tenemos hoy, pero son las que estamos destinados a enfrentar a causa de esa ceguera.
No es nuestro estilo marcar tendencias ideológicas y, de hecho, aprovechamos para decirlo, hemos sido muy respetuosas -incluso, pasivas- frente a temas que, aunque sean de interés y gran importancia para el género, consideramos álgidos por su alto contenido político o ético – religioso. Sin embargo, ante la importancia que tiene la coyuntura del país, no podemos mantener un silencio cómplice con el sistema.
NO, no es cierto que solo haya dos opciones para escoger.
NO, no es cierto que todo el que se identifica con la izquierda sea guerrillero o “castrochavista”.
NO, tampoco es cierto que el que vote por la derecha sea paramilitar.
SÍ, es verdad que las dos opciones que hoy puntean las encuestas se valen de la manipulación y el uso de sentimientos negativos para obtener apoyo a sus proyectos.
SÍ, es real que las dos opciones que hoy puntean las encuestas han demostrado no tener escrúpulos a la hora de hacer alianzas de tipo electoral (los dos tienen apoyos de personas seriamente cuestionadas e, incluso, de personas dogmáticamente contrarias a sus posturas).
SÍ, es cierto que, aunque la conversación social se haya centrado en el tema económico, lo que está en juego, más que el sistema, son dos visiones absolutamente opuestas de país y de sociedad.
En este mes de abril, que viene acompañado de una semana de reflexión espiritual para muchos, queremos hacer énfasis en la importancia de tomar decisiones autónomas y libres, basadas en la conciencia de nuestros derechos e intereses, alejadas del miedo, la manipulación mediática y la presión social.
Estaremos conversando sobre estos temas.

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