En los zapatos de...Vital

Las mujeres en las protestas

mujeres en protestas

Han sido días difíciles, tristes, de confusión y frustración. Se han ido muchas vidas y otras han querido ser apagadas, dejando heridas y secuelas para toda la vida.

Son millones los nombres de mujeres que han salido a marchar en medio de las protestas a lo largo de los años en la historia de Colombia y han regresado heridas, ultrajadas, abusadas, o peor aún, no han vuelto a casa.

Esta semana, con mucho dolor, se han documentado diferentes historias de mujeres que han sufrido el abuso policial desmedido… a ellas, y a todas las que han sufrido cualquier tipo de violencia por reclamar sus derechos y los de los demás, las abrazamos fuerte y les gritamos ¡FUERZA, FUERZA, FUERZA!

Desde lo personal, he sentido el miedo y la furia de la fuerza pública encima mío.  Eran las protestas del paro agrario, a mediados del año 2013. Salí a marchar, como la mayoría de las veces lo hago, pacíficamente, sin intención de herir a nadie, ni de salir herida. Salí a cantar y a apoyar un pueblo desesperado por la indiferencia del gobierno de turno, una indiferencia que desangra cada vez más este país.

Era el medio día y, después de haber marchado, nos concentramos en La Plaza de Bolívar. Recuerdo bien que iba sólo con una amiga, con quien decidimos hacernos en la parte lateral izquierda de La Plaza.

Pasado un tiempo, los ánimos se calentaron, y a pesar de que desde la tarima se pedía a la fuerza pública ayudar con el ingreso a la plaza de otros manifestantes, de repente solo sentí explosiones muy cerca de mí.

En ese momento todo fue caos, quedé desorientada y aturdida, busqué de inmediato a mi amiga, con quien nos tomamos de la mano y, en medio de la estampida que empezaba, logramos correr por una de las calles estrechas del centro de la capital, hacia el occidente, buscando una calle principal para que los gases no nos siguieran alcanzando.

De repente, escuché gritos detrás mío: “ahí si corre, ¡perra!”, “¡deje que la coja y verá!”, “qué ganas de cascarlos a todos”, decían… Venían por mí. La cuadra se hacía más angosta, me estaba ahogando cada vez peor por los gases y perdí de vista a mi amiga, pero debía seguir corriendo… corrí con toda la fuerza porque sabía que, de parar, quizá no volvería a casa.

Logré salir ilesa. Encontré una calle principal, pero a la persona que iba detrás mío la alcanzaron y ví como le pegaban bolillazos sin piedad… esa pude haber sido yo, pensé, ¡qué dolor!

Es uno de los días que más he sentido miedo en mi vida… recuerdo que lloré incansablemente, encontré a mi amiga, la abracé y seguimos corriendo porque las tanquetas se acercaban y ya todos sabemos cómo acaban estas escenas.

Es un recuerdo imborrable y, desde entonces, no dejo de sentir el mismo miedo cada vez que veo una mujer violentada en una marcha.

Hoy quise -para que no se nos olvide- contar algunas historias de mujeres que han sufrido esa violencia desmedida a manos de la fuerza pública de este país:

Julieth Ramírez

En medio de las protestas de septiembre del 2020, quedó tendida en el piso después de que una bala perdida, lanzada desde el CAI de La Gaitana por la fuerza pública, la impactara directamente en su tórax.  “A mi hija me la asesinaron”, dijo Harold Ramírez, padre de Julieth, después del episodio.

Yeraldin Ortiz

Fue herida por el ESMAD en Pereira. En su relato cuenta como fue acorralada por la policía en una calle sin salida. En medio del llanto recuerda como ella y sus amigos se rindieron con las manos en alto, gritaron que no tenían armas y llegó un policía que les dijo que ahora si debían ser valientes. 

A mí me cogieron entre tres policías a patadas en la cabeza, en el pecho y espalda, me alcancé a volar, pero me encontré con otros tres y me perseguían junto con una moto que me siguió hasta pegarme un bolillazo en la sien, y ahí fue donde me abrieron la cabeza, mientras que veía como otro policía le apuntaba con un arma en la cabeza a mi hermano” Protestas 2021

Diana Díaz

Fue agredida sexualmente por un agente del ESMAD… Diana, por medio de sus redes sociales, cuenta que siempre sale a marchar con mucho respeto hacia las autoridades, siiempre creí qué la fuerza pública actuaba por provocación de la comunidad, pero hoy fui víctima de un hecho que hizo merecedor de perder el respeto por el Esmad, hoy fui víctima de un acto carnal y violento por policías del Esmad”.

Y entonces, afirma,se acercó uno del Esmad y abusó de mí, en presencia de todos sus compañeros incluida una mujer, a la cual le expresé mi descontento.  No logré identificarlo en medio del pánico, (aclaro no me violó), sin embargo, sí, en contra de mi voluntad, me manoseó y metió su mano en mi zona íntima, contando esto legalmente como un acto carnal violento. Después de esto, y al forcejear, comencé a gritar y a empujar al que me tocó”.

Diana está en proceso de poner la denuncia por el delito tipificado como acto carnal violento.

Leidy Natalia

Leidy es una de las mujeres colombianas que ha perdido uno de sus ojos, por hacer parte de una protesta pacífica, como describe ella.

«Estábamos como en la esquina del Archies cuando vimos las protestas y un agente del Esmad nos dijo que nos fuéramos, pero yo le decía que a dónde si estábamos encerrados, habíamos ido en bicicleta y queríamos ir a buscarlas para poder irnos, porque todo se estaba poniendo peor«.

En ese momento, ella describe que sus amigos apuntaron a decir que  no estaban haciendo nada, que no les hicieran nada, que estaban simplemente marchando. Es ahí cuando Leidy siente una especie de quemadura en su rostro y luego una hemorragia que no le paraba. Afirmó para el portal Primera Lineal Col.

A Leidy le han informado que el parte médico no es alentador, su iris se está esparciendo por el ojo y ha perdido completamente su vista, no obstante, su fortaleza ha quedado resumida en esta frase:

«Un abrazo grande a todos, perdí mi ojo, pero les juro que siento que tengo diez mil allá afuera, sigan en pie de lucha que esto acá no acaba, fuerza y cuídense mucho. No me alcanza la vida para agradecer a cada uno de ustedes, me hacen sentir acompañada«.

Desde La Dosis XX rechazamos tajantemente la violencia ejercida por la fuerza pública hacia la ciudadanía que está haciendo uso de su legítimo derecho a la protesta,  como lo data el artículo 37 de la Constitución.

Por último, recuerden lo siguiente…

DURANTE LA PROTESTA TENEMOS DERECHO A:

1.Fotografiar, grabar o tomar cualquier tipo de registro del desarrollo de la manifestación.

2. Pronunciar arengas, utilizar carteles, insignias y banderas para expresar tu opinión.

3. Ser tratada/o con igualdad, no ser discriminada/o ni estigmatizada/o.

4. Llevar tu cuerpo cubierto o descubierto, de la manera que prefieras. ***Nosotros consideramos que es una conducta constitucionalmente protegida pero muchos jueces o agentes policiales podrían tener opiniones distintas.

5. Que se garantice tu vida e integridad física: a no ser víctima de desaparición forzada, tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes. (Art 11 y 12 de la Constitución).

6. Una protesta no puede ser disuelta arbitrariamente. La Policía y el Esmad sólo pueden intervenir para aislar los focos de violencia y deben responder de manera proporcional y racional. (Sentencia T-456/92)

SI NOS DETIENE LA POLICÍA:

1.Puede hacerlo en dos casos: orden de captura y por estar cometiendo un delito en flagrancia. Si te detienen sin alguna de estas justificaciones es una detención arbitraria y la Policía no puede llevarte a ninguna parte. (Art 297, Código de Procedimiento Penal).

2. Tienes derecho a guardar silencio, a ser informado de tus derechos y de los cargos por los que te detienen. También a realizar una llamada telefónica. (Art 303, Código de Procedimiento Penal).

3. En caso de judicialización, la Policía debe llevarte ante un juez de control de garantías para definir la legalidad de la captura. Debe ocurrir dentro de las 36 horas después de la detención. (Art 297, Código de Procedimiento Penal).

4. Si pasan más de 36 horas sin llevarte ante el juez o la detención no tiene justificación, tú o una persona cercana puede presentar un habeas corpus frente a cualquier juez de la República para que ordene tu liberación inmediata. En este caso, como necesitas pruebas, es mejor que tú o la persona cercana contacte a una abogada. (Art 30 de la Constitución).

5. Tienes derecho a nombrar a una abogada. Si no tienes, el Estado debe brindar de manera gratuita a un defensor público.

Datos tomados de:https://www.dejusticia.org/conoce-tus-derechos-guia-practica-de-bolsillo-para-salir-a-protestar/

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