DesinhibitoriaLa defensa de...

No eres tú, son tus hormonas

Brava, feliz, llorona, insoportable y lo peor, este coctel en un mismo día.

Los días pasan de claro a oscuro en un cerrar de ojos y nos preguntamos ¿qué rayos pasa? El mundo está en mi contra o me estoy enloqueciendo… tranquila no eres tú, son tus hormonas.

Desde la Dosis XX quisimos hacer una investigación sobre esa cita mensual infaltable (bueno, solo en algunas ocasiones no es así) que a veces se convierte en una tortura y otras en un verdadero reto para lograr entendernos y conocernos más como mujeres.

Recuerdo hace unos años, cuando aún estaba en el colegio, cómo odiaba cada vez que me llegaba la menstruación… me hacía sentir incómoda, sucia, con calor y con frío, y mi mamá con esa voz de sabiduría solo decía “eso es vida Laura, es salud”, y sí que tenía razón, pero no respondía a mis preguntas y cuestionamientos de incomodidad y cambios de humor.

Pero ¿qué es lo que sucede específicamente en nuestro cuerpo cada mes para que las hormonas nos hagan pasar, a veces, malos ratos?

Primero, es importante decir que las dos hormonas encargadas de toda esta montaña rusa son el estrógeno y la progesterona, y aunque sí producen alteraciones en el cuerpo femenino, no siempre es igual en todas las mujeres, es más, puede que algunas no las sientan como las otras.

  1. El estrógeno: aumento de libido y mucha energía. Esta hormona es más conocida como “hormona femenina” pues es la encargada de dar tamaño a los senos y las caderas (características muy particulares del cuerpo de la mujer).

2.         La progesterona: tranquilidad e introspección. Es la hormona elegida para nutrir y fortalecer el embarazo, es por esto que esta hormona es la protagonista y domina todo nuestro cuerpo desde el día 15 hasta la llegada de la siguiente menstruación.

«Durante la ovulación las mujeres alcanzarán su mayor rendimiento intelectual». Rosenberg y Park, (2002).

En pocas palabras si nuestro ciclo menstrual fuera el mundo, así lo podríamos describir:

  1. Fase pre-ovulatoria: (Primavera) renacimiento y vigor, tenemos ganas de comernos el mundo y expandir nuestra visión. Hay alegría por todo lado, buen humor, deseos de relacionarnos con otras personas y divertirnos.
  2. Fase de la ovulación: (Verano) deseamos estar guapas porque nos sentimos guapas, incluso sin proponérnoslo. Es el típico día en que, cuando caminamos, sentimos que lo hacemos sobre una pasarela. Somos más empáticas, receptivas y seductoras, nuestro cuerpo sabe que su naturaleza de “ser madre” está listo para iniciar.
  3. Fase de pre-menstruación: (Otoño) es tiempo de ir a un viaje al centro de nosotras, de interiorizar, de dar muerte a lo que no sirve, nos preparamos inconscientemente para “desembarazarnos”. Estamos más sensibles e irritables, nos cuesta socializar, entramos en proceso de duelo.
  4. Fase de menstruación: (Invierno) entramos en un estado muy intuitivo, poco racional y bastante emocional. Conectamos con nuestra esencia, nuestra alma, nuestra vida. Aunque socialmente no seamos atractivas en esos días, en nuestro interior hay una liberación que nos hace sentir muy a gusto con nuestra imagen física y belleza interior.

Queremos dar gracias a Escuela Cyclo por instruirnos con esta valiosa información y enseñarnos que lo más importante es conocernos, escuchar nuestro cuerpo y amarlo.  Somos un mundo lleno de ciclos y fases, y todas ellas hacen de nuestro ser femenino un lugar lleno de posibilidades para crear desde todas las áreas de nuestra vida.

Photo by Caleb George on Unsplash

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