DesinhibitoriaEditorialLa defensa de...

P E R R A

Si bien es cierto que la connotación de esta palabra depende del contexto, por lo general, a lo largo de los años, ha tenido una tendencia negativa, implícita en el ser sexual de la mujer. Sin embargo; los tiempos van cambiando y, con ello, el significado y el contexto de las palabras, en muchos escenarios, se transforman y se terminan adaptando.
Hace un poco más de un mes, acompañada de una fuerte polémica, salió al aire la canción Perra, un sencillo de la cantante Tokischa en colaboración de J Balvín. La noticia vino cuando su video salió a la luz pública y, de inmediato, alcanzó miles de visitas, convirtiéndose en tendencia.
Las miradas se fueron de inmediato a Balvin y las críticas fueron de las dimensiones de una gran noticia nacional, generando incluso la reacción de la canciller y Vice-Presidenta Marta Lucía Ramírez, quien afirmó:
“La letra de la canción tiene directas y abiertas expresiones sexistas, racistas, machistas y misóginas que vulneran los derechos de las mujeres comparándolas con un animal que se debe dominar y maltratar”.
Debo decir que, después de haber sido por más de una década una fiel opositora del reggaetón, los tiempos cambian y mis gustos también, por eso, aunque ahora me encanta este género, en lo personal, no me gusta ni cinco la canción, ni el video.
Pero también debo decir que, aunque mi opinión no sea positiva, y sin ánimo de defender a nada ni a nadie, lo primero que me pareció hipócrita -desde todo punto de vista- fue ver millones de comentarios afirmando que el video era ‘machista’, ‘sexista’, que Balvín es un ‘misógino’ y que él y su equipo ‘hetero-patriarcal’ (porque así lo definen), al igual que a la industria del show business, están tan podridos, que las modelos afro tuvieron que disfrazarse de perras y salir en el video porque necesitaban comer y no tenían otra opción.
Fueron más de dos semanas en que los rumores crecían, la noticia cobraba cada vez más importancia y los comentarios por parte de hombres y mujeres eran los mismos. Escuché comentarios como: ‘Pobres mujeres, no pudieron decir que no’, o cosas como: ‘Si le pasó a Madonna (abuso y acoso sexual), como no les va a pasar a esas mujeres’, entre otros.
No sé cuál fue el punto de quiebre para que muchos se pusieran de acuerdo y decidieran eliminar de inmediato varias cosas de esos discursos:
1- El autor de esa canción no es Balvín;
2- La autora y creadora de la canción -pero además de la mayor parte del arte y escenas del vídeo- fue la cantante Tokischa: una mujer (no sé si lo sabían…)
3- ¿Alguien le preguntó a las modelos su posición frente al tema de la canción?

4- Acá me podría quedar preguntando, pero, vamos por partes: ¿El vídeo es sexista? Quizá, ¿el vídeo es racista? No lo sé y por eso me devuelvo a la última pregunta que hice, ¿alguien le ha preguntado a las modelos su posición?
El reggaetón es machista, sexista, con doble sentido, sí. La incomodidad empieza a generarse cuando las mujeres bailamos, cantamos o, en este caso, una mujer escribe una canción deliberadamente sexual, sin miedo a que la tilden de ¨perra¨, porque, en esencia, ella ya lo es. Pero de eso no quieren hablar, el discurso moralista de esta vez fue solo acusar a los hombres que estuvieron detrás de esta producción, sin darse a la tarea de verificar quién es la mujer a la que acompaña Balvín en el ‘escándaloso’ video.
Hace un par de semanas, Daniel Coronel se dio a la tarea que yo venía penando desde el día cero de este drama mediático y entrevistó a la cantante Tokischa. En esa entrevista ella dejó ver abiertamente su forma de expresar su sexualidad sin miedo a las críticas, pero además, un poco confundida con la reacción del público que la eliminó abiertamente del dialogo, a ella y a las modelos las borraron por completo para convertirlas en mártires anónimas.
De esta entrevista vale la pena destacar algunas afirmaciones de Tokischa, como:
¨Esa canción llegó a mí por creatividad pura, por mi personalidad. Soy una chica que no le temo a expresar mi sexualidad y me llegó esa canción y la empecé a componer, la grabé al estudio y por esos tiempos Balvín me había invitado a hacer una canción con él, yo le propuse varias, pero esa fue la que él eligió¨
¨Yo soy una mujer y siempre me he expresado así y he sido abierta con mi sexualidad y me he sentido a gusto. He conocido mujeres que son más privadas con su sexualidad, que se han acercado a mí en el transcurso de mi vida, hasta antes de ser conocida y me dicen, a mí me gustaría ser perra como tú.”
“La mujer por dentro quiere sentirse perra, quiere ser sensual, así sea solo para ella y su pareja, para sentirse segura, solo para ella tener cierta autoestima. Así que es diferente, cada uno expresa su sexualidad diferente, cada mujer se siente perra de una forma distinta.”
“Hay mujeres que se sienten perras porque es una mujer preparada, que estudia, que trabaja… una mujer bien perra no es solo la que es sexy o sensual en la cama, una mujer es bien perra porque lleva el pan a la casa, porque cuida sus hijos y se honra trabajando… Yo solo soy una artista que expreso lo que siento y fantaseo. Siempre va haber críticas positivas o negativas, yo solo expreso lo que ya existe, yo no me lo estoy inventando¨.
¨La calentura vaginal también es un concepto, es una idea de ese fuego femenino, de esa llama que tiene la mujer y es algo real, es solo una comparación¨
Cuando uno escucha con detenimiento estas palabras, inmediatamente lo podría relacionar con la tan nombrada y aclamada ¨Liberación Femenina¨. Sin embargo, hasta el momento no he visto que ninguno de los colectivos que silenciaron y dejaron en el anonimato tanto a las modelos como a la cantante se hayan pronunciado al respecto.
Y acá es donde quiero lanzar al aire un par de preguntas, para que cada quien, en su acervo de conocimiento, pero además en su llamado a la acción en pro de la liberación femenina, del feminismo puro y duro y de la libertad de expresión, se conteste ‘pa´sus adentros’.
¿Si una de las principales causas es darle voz a la mujer, por qué se silenció -de una forma tan abrupta y tajante- la realidad de que la creadora de la canción y el vídeo es una mujer?
Entiendo que debemos luchar para que la violencia hacia nosotras las mujeres se erradique completamente, para que nuestra sexualidad solo dependa de nosotras y para que nuestras decisiones sobre nuestro cuerpo, no las toque nadie. ¿Pero dónde quedó ese discurso en este escenario?
Hace poco escuché a una influencer que se denomina como feminista decir que Balvín y su patriarcado debían caer. Pero, unas semanas antes de éste hecho y en su discurso constante, invitaba a las mujeres a que sean ¨putas¨ y a que tengan ¨sugar daddys¨, quizá a que hagan orgías, entre otras cosas que no me permiten terminar de procesar porque unas cosas sí, pero no así…
Por eso decidí escribirle para preguntarle porqué asumir que las modelos fueron sometidas y obligadas a salir en un video personificando un animal, además con el agravante que generó el hecho de que fueran mujeres afro. A ello me contestó que yo no conocía la industria, que era patriarcal y misógina y que estaba segura de que a las modelos les había tocado hacer ese vídeo porque de eso comían.
Me dijo muchas más cosas, pero su discurso se centró en decirme que ‘yo no entendía por no ser del medio’. La conversación terminó, pero me lleve un sinsabor de todo esto; creo en el feminismo, creo en la lucha diaria de las mujeres que alzan la voz, pero también creo que los cambios los hacemos entre hombres y mujeres, que las nuevas masculinidades son tan importantes como las nuevas feminidades y que, en ese ejercicio, no podemos seguir ejerciendo censura como el patriarcado lo ha hecho durante siglos, con situaciones como esta.
El día que se conozca la posición de esas dos modelos afro, que en teoría fueron la razón más grande de todo este suceso, podríamos entonces entender con claridad si de verdad fueron obligadas, sometidas o si realmente de no hacer ese vídeo no iban a poder comer. De lo contrario, no asumamos que una mujer no hace esas letras, o que no quiere personificar un animal. No podemos, además entre mujeres, asumir y responder por nuestras iguales, porque eso es solo un acto machista que silencia y censura la libre expresión, que es a lo que, a fin de cuentas, NO le vamos.
Finalmente, no podemos actuar desde la hipocresía, ni como personas, ni como mujeres, ni como país; y para no irnos lejos, es gracioso, rayando en lo irónico, que éste vídeo haya generado tanto odio, pero que en el congreso haya solo una mujer por cada cinco hombres congresistas, y ni si quiera lo tengamos en el radar. Por eso cierro con este mensaje que le deja Isabel Cristina Jaramillo, doctora en jurisprudencia feminista de la Universidad de Harvard a la Vice presidenta Marta Lucía Ramírez: ¨La canción debe ser entendida en el contexto, a las mujeres les gusta el perreo y el sexo, y sentirse abiertamente como seres sexuales (…) No creo que sea una mujer blanca del establishment la que pueda liderar este debate¨.

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