DetoxTe retamos a...

Tomar agua con intención


Mucho de lo que ingresamos a nuestro organismo nos define y, guardando las proporciones, lo que comemos y bebemos literalmente hace parte de la energía con la cual nuestras células se nutren. En mis últimas lecturas he estado investigando cuál es la mejor forma de hablar con nuestras células a través del agua y pensaba ¿cómo podría yo optimizar los mensajes que ingresan a mi cuerpo con la comida y la bebida?
Para las que desde ya consideran que estoy escribiendo sobre un tema muy abstracto, esperen al siguiente párrafo para darles la sustentación científica. Las que ya quieren saber más, gracias por mantener la fe en lo que les cuento en este blog, así crecemos como comunidad y en sabiduría con el femenino.
El agua es el elemento que puede almacenar información dentro de su composición, esta es una facultad que también posee el cuerpo humano.
El agua conforma (dependiendo de la etapa de la vida) por lo menos el 60 % del cuerpo de un adulto, el 80 % del de un niño o niña y el 50 % del cuerpo de un anciano. ¡Es espectacular saber que somos agua casi completamente! Entre el 80% y 90% de nuestra sangre es agua, pero, además, la piel contiene el 60 o 70% de este preciado líquido, y nuestros órganos rectores, como el cerebro y el corazón, contienen entre 80% y 85% de agua. Podríamos decir que somos seres fluyendo interiormente todos los días.
Me preguntaba en una de mis sesiones de consulta, ¿cómo ayudar a comunicarnos con el cuerpo de maneras distintas cuando las tradicionales, o mejor, las más conocidas, no funcionan tanto?, estaba claro para mí que el mecanismo para poder hacerlo era el agua, pero todavía tenía que descubrir el cómo.
En mi búsqueda encontré los estudios de un investigador japonés, Masaru Emoto, quien dedicó su vida a dejarnos el siguiente mensaje: “el agua es conciencia líquida, es el alma de Universo”: Este líquido tiene la capacidad de guardar frecuencias, sonidos y mensajes dentro de su estructura molecular.
Emoto demostró que el agua almacena información, sentimientos y conciencia, y, también, que la misma reacciona a cualquier estímulo, lo que se puede ver en una gota de agua en estado de congelación.
En un experimento, el japonés le pidió a un monje budista que meditara y pusiera su intención en una botella llena de agua; por otro lado, pidió a otro grupo que pusiera, en otra botella de agua, sus pensamientos o emociones pesadas como ira, rabia etc. Al congelar el agua de estas botellas, y verlas a través del microscopio, la de la intención positiva estaba clara y tenía formas hermosas en su formación (geométricas, con unos fractales perfectos), por el contrario, el agua que tenía mensajes o intenciones negativas se volvió turbia y al examinarla en el microscopio las figuras estaban deformes y nada bellas.
Según esta investigación, los cristales del agua tienen la capacidad subatómica de almacenar las vibraciones y frecuencias de nuestras intenciones. Por eso, hoy quiero invitarlas a poner intenciones positivas en las bebidas que tomen. Yo, por ejemplo, cuando sé que voy a tener días llenos de retos en el trabajo, programo dos frascos de agua al día con concentración, sabiduría y comunicación estratégica.
Así mismo, estoy segura de que mi cuerpo podrá percibir la vibración del agua y mis células resonaran con el mensaje positivo o de alta vibración que les estoy enviando. La consciencia de esta herramienta crea la capacidad de percibir la realidad y podemos intencionar lo que queremos trabajar para nuestro desarrollo integral.

¿Cómo programar el agua?
En una botella de agua limpia, escribe una palabra como amor, serenidad, gracias o alegría. También lo pueden hacer con un susurro, o realizando una meditación podrán recargarla de mucho amor.
Por ejemplo, si me siento ansiosa o cansada, puedo programar o intencionar el agua de una botella de vidrio escribiendo la palabra paz en ella. Pero si, por ejemplo, queremos trabajar la sanación de nuestra energía femenina podemos escribir la frase “armonía femenina” o “sanación perfecta de mi útero”. Recuerda que el agua es curativa.
Al realizar esto, emitimos intenciones concretas al agua y así, al beberla, este mensaje llegará a nuestra memoria celular. Como nuestro cuerpo está compuesto de agua también, la información que entra, en resonancia en el agua de tu cuerpo, entrega esa frecuencia.
Yo encontré lo que buscaba, espero ustedes también lo hagan.

Newsletter
Sé una de las primeras

Regístrate en nuestro newsletter para que siempre estés enterada de nuestras novedades.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.